Origen de la Tinta.

Las tintas se vienen usando desde el año 400 A.C. aunque sigue estando en discusión el verdadero origen de las mismas. Lo cierto es que existen manuscritos tanto chinos, como egipcios que muestran la existencia de una sustancia liviana, ideal para escribir. Las tintas que usaban los ecribas medievales provenían de dos recetas usualmente preparadas en aquellos tiempos. Una era la mezcla del negro de humo con goma y agua que era realmente eficaz y duradera, y la otra era la mezcla de sulfato ferroso con una poción realizada de las agallas de roble.

Los emperadores y reyes escribían con una tinta purpúrea (sácrum encáustum) que solo ellos tenían derecho a usar y estaba hecha con la sangre del murex, un molusco que producía la púrpura. El emperador de Oriente León Augusto dispuso por una ley expresa que la firma purpúrea era privativa de la majestad mandando que no se formasen con otro color que con el purpúreo las inscripciones imperiales.

Se escribían también algunos libros con letras de oro o plata, tales como los libros sagrados que Eleazar, príncipe de los sacerdotes envió a Tolomeo II Filadelfo, ejemplar que demuestra la antigüedad de esta costumbre. En el imperio de Oriente estuvo tan admitida la práctica de escribir en oro que la historia de Constantino hace mención del oficio decrisographos o escritores de letras de oro.

También se escribía antiguamente con tinta colorada. De este color ser servían para las letras mayúsculas, para los títulos y sinopsis de los capítulos de las leyes, cuyo resumen facilitaba la memoria y la inteligencia.

La venta comercial de tintas preparadas se popularizó en el siglo XVIII. El avance de la pluma metálica requirió otro tipo de tintas distintas a las usadas hasta ese momento con pluma de ave, ya que el tipo de tinta existente corroía las plumas metálicas. Luego en el siglo XIX, se empezaron a producir tintas más adecuadas para escribir con plumas metálicas. En 1856 se introdujeron los colores provenientes de anilinas que resultaron ser menos corrosivos que los colores anteriormente empleados.